EL CRISOL | O |
07 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL MEDIO AMBIENTE es un cachondeo. Es una cuestión que nadie se toma en serio: ni quienes redactan las normas y miran para otro lado cuando se incumplen sistemáticamente; ni quienes cometen atropello tras atropello amparados en la impunidad que ofrece la maraña de administraciones que se pasan la pelota; ni la mayoría de los ciudadanos, a quienes el destrozo ecológico nos cae tan lejos como la subida de impuestos municipales en Tokio. La contaminación de los ríos en Lalín es patente: sólo hay que ver la cantidad de expedientes abiertos por la Consellería de Medio Ambiente -¡qué bueno sería que cerrase alguno!-. Hasta la fecha, nadie parecía preocuparse: los vertidos en Botos iban aguas abajo de la captación de la traída; el cemento, pese a estar antes del actual bombeo, no preocupó demasiado. Habrá que ver la reacción ahora que el vertido es de purín, y está aguas arriba del nuevo bombeo en el Asneiro: o sea, antes del agua potable que va a llegar a cada grifo de cada vivienda de Lalín. Aunque no es algo nuevo: la Sociedad de Caza, presidida por Salvador González, lo advirtió antes de hacer las obras. Se rechazó el recurso; como todos rechazamos beber agua con purín: que tampoco parece mucho pedir.