Botos, a la contra

DEZA

EL CRISOL | O |

04 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

PUES HABRÁ tranquilidad en lo que se refiere al personal que trabaja en la estación de Botos hasta el próximo mes de septiembre. Así lo anunció ayer el gabinete de prensa del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Una nueva tregua, una prórroga a la tensión laboral que se vive desde hace tiempo en la estación, porque el futuro sobre las instalaciones es incierto. Los sindicatos, en especial el Sindicato Ferroviario, iniciaron a mediados del mes de febrero una serie de reivindicaciones para tratar de asegurar la futura continuidad de la estación de Botos. No sólo es importante para los propios trabajadores; lo es también para el municipio de Lalín, porque la situación es bien distinta de tener un apeadero a disponer de una estación ferroviaria en toda regla. El gobierno municipal trabajó en distintas ocasiones buscando una solución a Botos. Lo hizo a principios de los años 90, cuando llegó a comprar varios billetes diariamente para que el Talgo siguiese parando en Lalín. Al final, la iniciativa no pudo llevarse a buen puerto, y el Talgo que para en O Carballiño ya no lo hace en Lalín. El pasado mes de abril, el Sindicato Ferroviario buscó colaboración en el gobierno municipal para apoyar sus demandas buscando dar mayor funcionalidad a Botos. Porque sólo haciendo de la estación un elemento necesario, y por lo tanto utilizado, se puede afrontar con garantías un futuro de continuidad. La corporación aprobó por unanimidad, con una enmienda clave del BNG: que Renfe conecte con microbuses el centro urbano de Lalín con Botos. Fue un paso, pero el gobierno municipal debería seguir mojándose con la estación de Botos. Y, a la contra -el PP no está en Madrid ni Santiago- es posible que lo haga con más ímpetu y ardor guerrero.