RASTRO DE AIRE
23 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.CORRÍA JUNIO de 1985. Tal día como hoy en la misa grande de O Corpiño un sacerdote arremetía contra los sodomitas y sus prácticas. En ningún momento se pronunció la palabra homosexual. Supongo (quiza es mucho suponer) que el abarrotado templo entendió en su totalidad el mensaje. Ayer desde el púlpito los mesajes tampoco fueron directos pero se dirigían a esos ordenamientos que atentan contra conceptos y fundamentos que para la Iglesia son intocables. Eso que en los tiempos que corren apunta directamente a campaña para salvar la familia frente al peligro del matrimonio homosexual. Hace veinte años el enemigo era el homosexual en sí mismo, el sodomita. Hoy (como evoluciona el mundo) el enemigo desde el púlpito es que aquellos denostados sodomitas puedan ser familia legal. O Corpiño es mucho más que remedio para el mal del espíritu. (Recuerdas Miguel L. Coira).