Frivolidad, postureo y sequía

DEZA

SIN SODA | O |

10 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL CAMBIO CLIMÁTICO es una de las peores amenazas para el planeta y una de las grandes oportunidades de negocio. Por lo menos para esa minoría de seres humanos acostumbrados a hacer dinero con el mal ajeno, a reconstruir edificios después de derribarlos con misiles y a vender aspirinas a quienes agonizan de pobreza. El cambio climático va a ser algo parecido. Y quizás esa minoría tenga quorum suficiente. Al currante de a pie no suele ocurrírsele, al hablar de cambio climático, pensar en hace euros. Pero mientras el currito debate sobre el deshielo de los polos en sus ratos de ocio, otros tienen el día entero para pensar en sacarle rendimiento. Ya se ha hablado de crear una ruta comercial por el polo norte. Algún beneficio habrá que sacarle al deshielo. En A Estrada los vecinos también aprovechan a conciencia el cambio climático, si es que es la razón del anticiclón que desde hace días nos calienta las ideas. Los bares han sacado a las calles sillas y mesas y los vecinos han adelantado los días de postureo. Las piscinas también están a punto de abrir. Poniéndose frívolos, el calentamiento global no es tan mala idea. Pero la sequía está ahí. Y el avance de los desiertos. Y hasta la desaparición de las islas de la Polinesia. Una pena.