Considera que su actividad puede entrañar riesgos en el recinto Estima que con Concello y Cooperativa de Transportes debe estudiar mudarse
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a Asociación de Empresarios de Deza (AED) se sumó ayer a la situación de tensión entre la Cooperativa Dezana de Transportes y la empresa de recogida de residuos industriales, Reromas, que culminó con la denuncia por parte del presidente del colectivo de transportistas del vertido de un millar de litros de aceite la pasada semana, vertido que investiga ahora el Concello de Lalín. La patronal dezana señaló ayer en un comunicado que «respecto a la situación que se da entre los empresarios de la Ciudad del Transporte sita en el polígono Lalín 2000, relativa a la ubicación de la empresa Reromas, la AED considera que dada la actividad de esta empresa, la ubicación no es la idónea». Desde la AED se hace referencia, de esta manera, a que el trasvase de productos contaminantes o la acumulación de otros residuos peligrosos y con peligro de incendio, suponen riesgos importantes, tanto para la propia empresa como para otras que se radican en el mismo recinto. Pero este no es el único aspecto al que se hace referencia desde la AED para demandar un estudio de un posible cambio de ubicación de la firma. Daño a la imagen El colectivo alude a que la actual situación «daña la imagen de este grupo de empresas y del polígono Lalín 2000 en sí mismo». Desde la Asociación de Empresarios de Deza se hace referencia a que sería recomendable que la propia Cooperativa Dezana de Transportes, junto con el ayuntamiento y la mencionada empresa, estudiasen una ubicación alternativa en la que contasen con el espacio adecuado para esta actividad. Cabe recordar que el presidente de la Cooperativa Dezana de Transportes, Manuel Mejuto, hacía público su malestar el pasado jueves, tras registrarse un vertido de cerca de un millar de litros de aceite la noche del martes. El viernes, el inspector de Obras municipal se personó en la Ciudad del Transporte para abrir expediente de investigación; según fuentes municipales, desde la empresa Reromas se admitió la existencia del vertido, pero añadieron que trabajaron para su control trasvasándolo a siete bidones, y restaron importancia a las consecuencias del mismo, afirmando que no llegó a la red de aguas pluviales.