EL CRISOL | O |
29 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.BUENA LECCIÓN de política la que ofrecieron ayer los primeras espadas de los grupos municipales de Lalín. Con un tema polémico como es la autopista, con un debate que lleva semanas coleando en los medios y en el que los vecinos se acuerdan de todos los políticos cada vez que tienen que apoquinar el peaje en la AP-53, las distintas formaciones jugaron sus cartas con acierto y encontraron salidas decorosas para defender planteamientos prácticamente antagónicos. El PSOE llegaba con la mejor mano al pleno: una moción sólida, que remontaba el problema del peaje al momento en que la Xunta optó por una autopista en lugar de una autovía, y demandaba su implicación en la resolución del problema, redistribuyendo la carga que la comisión del peaje echa encima del socialista ministerio de Fomento. Crespo se sacó de la manga el as de la defensa a ultranza de una comisión impulsada por el BNG para evitar votar contra una moción razonable, pero con carga política de profundidad contra la Xunta en su exposición de motivos y dilatar de paso la mediación directa del gobierno popular de San Caetano en el problema. Y el Bloque, que tenía a priori un papel secundario, encontró en la sensatez y la coherencia en su planteamiento, gobierne quien gobierne en Madrid, los triunfos para una baza de primera.