Baile de santos en A Estrada

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

Crónica | Redistribución de la imaginería en la iglesia parroquial La?talla de?San?Paio se ha devuelto al altar mayor, la imagen de la Inmaculada preside el retablo de la nave derecha y la del Sagrado Corazón de María será restaurada

29 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los santos de la iglesia parroquial de A Estrada han cambiado de sitio. No ha sido intervención divina ni capricho del párroco, como creía algún devoto mal pensado. La redistribución que ha sorprendido a los fieles en Semana Santa tiene más que ver con la coherencia temática y con la celebración del año de la Inmaculada Concepción. Hace 150 años que la Iglesia definió este dogma y este año todas las parroquias cristianas lo celebran. La diócesis de Santiago, con más razón que ninguna. Según explica el párroco estradense José Antonio Ortigueira, la diócesis compostelana fue pionera en el culto a la Inmaculada, ya que empezó a celebrarlo antes incluso de que el dogma fuese oficializado por la Iglesia. Para celebrar el 150 aniversario, el arzobispado ha pedido a las parroquias que hagan presente durante este año el culto a la Virgen. Ésa es la razón por la que en A Estrada la imagen de la Inmaculada se ha colocado presidiendo el retablo de la nave derecha del crucero, junto a la Milagrosa y la Virgen de Fátima, otras dos advocaciones de la Virgen María. Hasta ahora, la imagen estaba bajo llave y se exponía únicamente durante el mes de mayo -el de la Virgen- y la novena de la Inmaculada. La imagen probablemente vuelva a guardarse a partir del 8 de diciembre, en cuanto termine su año. Su puesto podría ocuparlo después la escultura del Sagrado Corazón de María, que hasta ahora tampoco tenía altar en la iglesia y que va a ser restaurada por la asociación religiosa Fillas de María. Para hacer sitio a la Inmaculada en el retablo de la derecha, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús se ha pasado al de la izquierda, en el lugar que antes ocupaba San Antonio y haciendo compañía a San Francisco de Asís y a Santa Rita. Cuenta Ortigueira que el conjunto ha adquirido gran coherencia temática, ya que tanto San Francisco como Santa Rita «recibieron los estigmas de la pasión de Cristo por el amor que profesaron a la Pasión» y el Sagrado Corazón representa también los estigmas de Cristo por el amor de Dios a los hombres.