«Nunca vin unha becerra igual»

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

MARCOS MIGUEZ

Cronica | Una ternera nace en una granja de Escuadro con tres orificios nasales La extraordinaria res frisona de alta genética convive con cerca de doscientos animales sin ninguna dificultad y bajo el ojito más cariñoso de los ganaderos y de los vecinos

22 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

De momento se llama A becerra porque hace tiempo que a las vacas no se le pone nombre. Pero en la Ganadería Sánchez de Sestelo de Escuadro y en el vecindario todos saben quien es por ser una ternera sin par, nadie que la haya visto hasta ahora tiene referencia de un animal igual. Poco a poco van pasando los vecinos por la granja y se va difundiendo la razón por la que la denominación A becerra ya parece nombre propio. El pasado día 7, hace medio mes, nacieron en la Ganadería Sánchez tres terneros frisones. Uno despertó inmediatamente curiosidad: Nació con tres orificios nasales. Las dudas iniciales se disiparon pronto. Se trataba de una ternera completamente normal salvo que «tiña tres buratos no nariz». Se ocupan de la explotación de modo especial Manuel, el titular, y José Ramón y Manuel, los hijos. Todos, y también la madre, la abuela y el tío, recién llegado de Argentina, miran con un ojillo especial a ternera, como si quisieran protegerla algo más en una granja de alta calidad genética y de exquisito mimo con todos los animales, como muestra la reciente selección de Fefriga para una Escuela de Jueces Ganaderos. «Solo mama algo máis lento que os demáis, e ao principio, hasta que se acostumbrou, mentras mamaba, A becerra perdía algún leite polos orificios normales, pero solo hasta quee se acostumbrou», asegura José Ramón. Los ganaderos de la explotación, los veterinarios que crotalizan y los vecinos que ya tuvieron delante A becerra dicen unánimes: «Nunca vin cousa igual». Tiene el encanto del animal joven y la novedad y la rareza de respirar por tres orificios en vez de dos, de mostrar un morro excepcional. «Polo demáis e normal»... y debe serlo porque los ganaderos tienen claro continuar la recría de A becerra para que se quede en la explotación, porque «non hai razón para desfacernos dela, que ten unha línea xenética importante». Quizá, en fechas próximas, además de número tenga nombre propio. Pero no le hace falta. A becerra sólo hay una porque tiene uno de sus sentidos más desarrollados que las demás y porque nadie esconde que le pone un ojito más cariñoso que a las cerca de 200 reses más de la explotación.