17 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
?na llamada anónima a la Guardia Civil permitió a los agentes detener a un conductor que circulaba con signos de hallarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas. El que llamó alertó de la presencia de un vehículo que circulaba por la N-640, a su paso por el municipio lucense de Monterroso. Una patrulla de Tráfico salió a su paso y lo localizó poco después. Los agentes identificaron al conductor como V.C.G., de 47 años y vecino de Rodeiro. Al parecer en la prueba de alcoholemia el control arrojó una tasa de 1,16 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Una cifra elevada teniendo en cuenta que el máximo permitido es de 0,25. El hombre está acusado de un delito contra la seguridad del tráfico.