EL CRISOL | O |
04 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EL PRÓXIMO día 17 los técnicos del ORAL comenzarán sus visitas a Lalín para que los propietarios de bienes inmuebles en diseminado aporten la documentación que formalice su incorporación al padrón del IBI. Es una buena noticia. Si partimos de la base de que el IBI es uno de los tributos más justos, porque grava en función de la propiedad que se tiene, habremos de concluir que su verdadera equidad es que el tributo alcance a todos. Porque de lo contrario se cae en agravios comparativos. El pasado año, Lalín revisó su ponencia de valores: el casco urbano y los núcleos rurales multiplicaron unos valores que hacía años que no se tocaban. En las zonas rurales, quedó la posibilidad de bonificar, pero en Lalín no hubo rebajas pese a la subida. Quedaban fuera, sin embargo, las viviendas del diseminado. Muchas de las cuales son estupendas casas utilizadas como segunda residencia. Por eso es una buena noticia que se incorporen a tributar. Aunque habrá que esperar a conocer qué valores se fijan para estas edificaciones, para saber si guardan correlación con los de núcleos rurales. Que, edificación aparte, se ven gravados por el valor de la parcela en que se asientan.