Se estrelló al pasar sobre el agua procedente de una fuga en la red El Ayuntamiento mantenía que la única responsabilidad era de la concesionaria
10 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a Justicia le ha dado la razón a un vecino de Santiago que consideró que el Ayuntamiento debería hacerse cargo de los daños de su vehículo, con el que sufrió un accidente en la avenida de Lugo provocado por una fuga de agua en la calzada. La sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia estima, en parte, el recurso interpuesto por Antonio Félix García González contra una resolución del Concello santiagués que desestimó la reclamación de responsabilidad patrimonial formulada en relación con los daños que sufrió su vehículo. El alto tribunal anula dicho acto «por ser contrario a derecho» y condena a la administración local a pagar al vecino la cantidad de 1.532 euros más los intereses legales desde el 29 de junio del 2001. El Ayuntamiento se había exculpado considerando que el accidente que luego daría lugar al pleito se produjo, exclusivamente, como consecuencia de la negligencia del conductor del vehículo dañado. Estimaba pues que la única causa de la pérdida de su control en la avenida de Lugo fue la excesiva velocidad a la que circulaba. El Concello no rechazó en vía administrativa su responsabilidad por tal motivo, sino que se limitó a señalar que, como el servicio de abastecimiento y saneamiento en el que se produjo la avería y la consiguiente fuga de agua en la calzada lo prestaba una concesionaria, sería ésta la única responsable. El alto tribunal le recuerda al gobierno local que aunque hubiese sido dicha entidad la única causante del accidente, este hecho no liberaría de responsabilidad al Ayuntamiento, porque en los supuestos en que pueda existir responsabilidad de un concesionario, la Administración tiene que tramitar la correspondiente reclamación del modo que señala la Ley. De no hacerlo, como ocurrió en este caso, deberá responder. El Tribunal Superior señala que, pese a que la Policía Local había comprobado veinte minutos antes del accidente la existencia de una avería en la red de abastecimiento, no se adoptó ninguna medida para advertir de esa circunstancia a los conductores. «Se produjo por lo tanto -indica- un defectuoso funcionamiento de un servicio público municipal, como es el de ordenación del tráfico en las vías urbanas».