«Lo del tráfico de influencia no se lo creen ni sus incondicionales»

La Voz

DEZA

A Ramón Campos le hizo tanta gracia la alusión del BNG al fiscal anticorrupción como las relativas a intereses particulares, de políticos del PP, en ciertos asuntos urbanísticos. El edificio que proyecta Dosemas en la avenida de Santiago, con una licencia de obra pendiente de decidir cuántos garajes procede crear, se levantaría en unos terrenos anexos a una parcela que vendió el propio alcalde estradense hace bastantes años, a dicha promotora, o en esa misma superficie. En cualquier caso, Campos dejó claras algunas cosas: «Como puede hacer cualquier humano, vendí hace ocho años un terreno mío a una promotora para que hiciera con él lo que considerase conveniente. Todo fue legal, como supongo que será lo que quiera hacer allí la promotora. En todo caso, en los 44 metros de frente de aquella parcela no se ha hecho nada aún. Surge una duda con los garajes, y el BNG habla de tráfico de influencias. No convencen ni a sus propio incondicionales. Pero siguen adelante. Creen que les falta poco para acabar con la construcción en la villa. Lamentaría que, ahora que casi lo están consiguiendo, desde el PP se les pueda ayudar». El BNG citó el proyecto de ampliación del polígono de Toedo como una iniciativa en la que gente del PP -se refería sin duda al alcalde- puede tener interés personas. Campos también aludió a esta insinuación: «Es una iniciativa de una empresa privada, y sólo puedo decir que ójala yo fuera socio o empresario con dinero para estos proyectos. Pero el BNG sigue intoxicando, como cuando afirman por ahí que amenacé a unos gitanos que vivían en terrenos afectados por ese proyecto para que se fueran. La línea de Constenla y los suyos es desenterrar muertos todos los días, intoxicar. Y les da igual cargarse un edificio proyectado, o construido, por cuestiones de treinta o cincuenta centímetros de más, como pasa con el de la calle Fernando Conde».