?l alcalde de Santiso, Ramón Villar, del PP, está dispuesto a abandonar el frente común que mantiene con los ayuntamientos de la comarca de Deza en contra de la modificación del trazado de la autovía Santiago-Lugo, en el tramo entre Arzúa y Palas de Rei. El regidor santisés está decidido a apoyar la demanda de los agentes sociales de Melide retirando su oposición a que la futura vía de alta capacidad se acerque al municipio melidense. Ramón Villar ha extendido ayer un puente hacia la reconciliación con el Concello vecino y capital comarcal, aunque a un precio. «Mañá mesmo estaría dando o cambio; olvídome de todos os de Pontevedra». Con estas palabras resume el alcalde de Santiso su cambio de postura, que condiciona a que desde la Administración local que preside Ángeles Vázquez, también del PP, se proponga formalmente al Concello de Santiso proyectar conjuntamente un itinerario alternativo a caballo entre los dos municipios y favorable a los intereses de ambos. Este gesto tiene su origen en un enfado de Villar. En el trazado que desde la coordinadora promovida por el Concello de Melide se presentó al proyecto inicial de Fomento. Melide proponía acercar la autovía al casco urbano y mejorar las conexiones con el polígono industrial y afectaba a cinco parroquias de Santiso. Villar cree que esto fue «unha a cafrada» del Concello de Melide, a cuyo frente estaba Miguel Pampín, porque no se contó con Santiso. Si Melide acepta, Villar rompería su alianza con Deza, especialmente con el Concello de Agolada con cuyo alcalde el regidor santisés llevó a cabo estos días algunas gestiones ante Carreteras del Estado.