Los hosteleros piden que se modifique la ley antitabaco

la voz | lalín

DEZA

En dos minutos | La Federación pontevedresa presentará alegaciones Los profesionales del sector de Deza tienen opiniones diferentes sobre el tema

18 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

En Italia los establecimientos de hostelería ya han colocado en la puerta el cartel de no fumar. En España la ley es aún un anteproyecto y el Ministerio de Sanidad pretende que entre en vigor en enero del 2006. No será tan restrictiva como en el país vecino. Aquí la prohibición se limitará a los locales que tengan una superficie superior a los cien metros cuadrados. Los que entren dentro de esta categoría tendrán que habilitar una zona especial para no fumadores. La zona no puede ocupar más del 30% de la superficie y se exige que disponga de ventilación propia y que esté separada físicamente del resto del local. Un lugar por el que además no tendrán que pasar los no fumadores. La Federación de Hosteleros de Pontevedra protestó ya. A finales del mes de diciembre envió un escrito al subdirector general de Normativa, José Ignacio Vega Labella. A través de esa carta los hosteleros piden ayuda para afrontar el cambio. Se solicita, entre otras cosas, que se amplie el plazo para reconvertir los locales y la obligatoriedad de separar los dos espacios físicamente no se aplique hasta el 2010. Quieren incluso que estas áreas puedan ocupar hasta el 70% de la superficie. En las cafeterías, bares y restaurantes de Lalín las opiniones ayer eran diversas tanto entre los clientes como entre los propietarios. Algunos de ellos ven con muy buenos ojos que se establezca la ley. El dueño de un conocido restaurante recordaba que en Londes, en el año 67, los locales contaban ya con dos espacios diferenciados, en uno de los cuales no estaba permitido fumar. Otros ven la ley como «unha auténtica animalada» y creen que los fumadores sufren una persecución demasiado acusada. Hay quien recordaba que al igual que en algunas cafeterías y hoteles ya pone eso de «perros no», ahora los siguientes en ser excluidos son los fumadores. El propietario de un restaurante estaba dispuesto a pagar por conseguir que se prohibiera fumar en los restaurantes en pro de mejorar la calidad de vida de todos y dar al establecimiento un ambiente más agradable. Una opinión con la que discrepaba algún cliente.