La Mancomunidad cumple su primer año sin ejecutar ninguna actividad

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

El organismo aún no cuenta con presupuesto lo que le impide optar a proyectos Las críticas de la oposición se sucedieron ante la parálisis del estamento

18 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La Mancomunidade de Deza cumplió su primer año. El 15 de noviembre del 2003 se constituía oficialmente en una sesión celebrada en Lalín con un total de 25 representantes. Desde entonces, la actividad del estamento es nula. Empezó ya con mal pie al tener que repetirse la primera sesión plenaria y única hasta el momento al no adaptarse a los estatutos. A partir de ahí, un par de comisiones de gobierno -una de ellas para hablar de proyectos y de aportaciones- fue la única reunión de sus órganos. Esto supone que un año después de su constitución oficial la Mancomunidade de Deza carezca aún de presupuestos aprobados, y por lo tanto no se puedan realizar ningún proyecto ni beneficiarse de ninguna de las ayudas que puede recibir una entidad supramunicipal de estas características y que tanto anunciaron desde el Partido Popular. La única aproximación se hizo en el mes de abril. En una reunión de los alcaldes hablaron de partir con un presupuesto inicial por valor de 60.000 euros, de tal forma que los seis ayuntamientos aportasen esta cantidad de forma proporcional a su población y extensión. Sin embargo, desde entonces no se concretaron más las cifras ni ninguno de los proyectos que se habían abordado tales como la de crear una brigada comarcal para el mantenimiento de vías, señalización integral o ofrecer los servicios de alumbrado público de forma conjunta. Las aportaciones siempre son un caballo de batalla en este tipo de organismos teniendo en cuenta la situación de las arcas municipales, como ya se pudo ver con el servicio del Parque Intercomarcal de Bomberos. En octubre, Fernández se reunió con el secretario de Lalín y el interventor de Silleda para que elaborasen una propuesta y desatascar la situación. La parálisis provocó numerosas críticas al PP por parte de la oposición. Muchas de ellas estaban centradas en la figura de su presidente, el silledense José Fernández Viéitez. El PSOE pidió en más de una ocasión su dimisión y el Bloque ya rechazó su elección desde el principio. Desde el propio seno de los regidores populares también emprendieron acciones ante la nula actividad y al no dar respuesta a sus necesidades. En julio, Rodeiro, Agolada y Dozón decidieron encargar un estudio al margen de la Mancomunidad para la recogida de basura. Fernández Viéitez no consiguió en este primer año de su mandato poner en marcha el organismo. Sus compañeros en la comisión de gobierno tampoco lo apremiaron para ello. Además, Crespo, el principal impulsor de la entidad y parte activa en todo el proceso, tiene en estos momentos otros frentes abiertos tanto a nivel institucional como de partido. Todo ello deja a la Mancomunidad inactiva.