AL TRASLUZ | O |
16 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EN SILLEDA la Xunta ya puso un cronómetro para conocer la demanda de suelo empresarial. La nueva normativa aplicada por la administración autonómica para reservar las parcelas en los polígonos gestionados a través de Xestur no es más que una forma de establecer prioridades. Ahora ya contarán con criterios a mayores que las peticiones de los alcaldes de urbanizar más suelo amparándose en que sobre su mesa tienen muchas solicitudes y han tenido conversaciones con promotores. La Xunta tendrá además una base real que le ayudará a establecer prioridades de dónde invertir antes dependiendo del nivel de solicitudes. En Silleda, la tercera fase del polígono industrial puede pasar en gran parte por el número de escritos que hasta el día 30 reciba Xestur. La promesa del conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez Feijoo, podría tardar más o menos dependiendo de si hay opciones de compra sobre la treintena de parcelas de la futura fase. Pero este método, ahora recién iniciado, también inconvenientes para los interesados. Los empresarios que decidan hacer su reserva de parcelas deben al menos abonar un 2% y después esperar a que la Consellería decida ampliar el polígono por el que ellos se han interesado. Esto puede ocasionar problemas a más de uno que confiado en poder tener su nave en municipio al final se quede sin parcela después de la poca demanda existente para seguir acondicionando más terrenos. Le tocará replantearse sus proyectos y el consiguiente retraso. La Xunta debería dar al menos un plazo estimado para la urbanización, sino también puede suceder lo contrario: que nadie haga sus reservas porque no están seguros de poder lograr terrenos.