El alcalde y los agentes estradenses iniciarán una etapa de diálogo con reuniones mensuales El debate sobre las demandas salariales del cuerpo se aplazará hasta el mes de enero
28 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La primera toma de contacto entre la plantilla estradense de Policía Local y el alcalde estradense -que tras la dimisión de Reboredo se ha vuelto a responsabilizar directamente del cuerpo- fue como la seda. Las partes entraron en la sala dispuestas a dialogar y salieron convencidas de que hay salida para la crisis. Ramón Campos recordó a los agentes cuál es la estructura jerárquica del cuerpo y nadie hizo objeciones al respecto. Al término de la reunión, lo volvió a dejar bien claro: «ó xefe da Policía Local non vou cesalo, nin o merece». El cese del sargento era una de las demandas que la plantilla le había hecho a Reboredo. Sin embargo, los agentes ya se han convencido de que se han equivocado de vía para cambiar de jefe. Ahora, se conforman con menos. La reorganización de los turnos de servicio es su principal bandera. Campos lo ha comprendido y ha aceptado a la primera. Ha autorizado la recuperación del viejo cuadrante de servicios elaborado por los agentes. Los policías dicen que garantiza la seguridad ciudadana en todo momento y que a la vez les permite organizar su tiempo. Aseguran que algunos turnos de servicio impuestos hasta ahora eran incoherentes. Con esta petición aceptada, los agentes ven buenos vientos. No obstante, será una solución transitoria, ya que están por cubrir dos plazas de guardia y una de cabo que obligarán a reestructurar los turnos. Los agentes y el concello han aplazado además hasta el año que viene el debate sobre las demandas salariales del cuerpo. Campos reconoció que los sueldos de los agente no son excesivos, pero indicó que el inctremento tendrá que ser estudiado en función de los presupuestos. No obstante, ambas partes valoraron la cordialidad y el alcalde se apuntó un tanto atribuyéndose la recuperación del «bo ambiente». De aquí a diciembre, la situación será transitoria. En enero será cuando haya que debatir las cuestiones de fondo que subyacen en el problema. Las partes han apostado fuerte por el diálogo. El alcalde se ha mostrado dispuesto a recibir las sugerencias de los agentes en cualquier momento y convocará una reunión mensual de seguimiento.