El precio de la esperanza

| ROCÍO RAMOS |

DEZA

AL FILO

14 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SESENTA MIL EUROS es la cantidad que estipuló el juez que debe pagar un padre a cada uno de sus dos hijos como indemnización por haberles arrebatado a su madre a golpe de escopeta. Un precio que no paga ni mucho menos una infancia, ni el calor de los brazos de una mamá, el afecto de una familia sin una página negra que olvidar. Mientras las carreteras se volvieron a llenar ayer de sangre, en los papeles los jueces intentan poner precio al dolor. Uno pretende sin éxito ponerse cada día en la piel de los demás, en la de los bomberos y los agentes de Tráfico que ayer no tuvieron una tarde agradable. Por muchos sucesos que uno vea, por muchas iniciales de muertos y heridos que uno escriba, a todos nos quedan en la retina las imágenes del dolor que muchas veces uno siente como propio y un escalofrío en el que poco espacio queda para la esperanza.