Crónica | Los agentes enfermos que se acumulaban hace meses se han recuperado El Concello cubrirá en breve dos plazas vacantes, y antes de acabar el año la de cabo
25 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La Policía Local de A Estrada fue noticia durante la primavera y el verano por el conflicto que se vivía en el seno del cuerpo y por las muchas bajas laborales que se llegaron a acumular; hasta seis en algún momento. Se habló de tensión y de un duro enfrentamiento entre el sargento y la mayor parte de los agentes, de una huelga encubierta y de las reivindicaciones de los policías. Hubo reuniones para reducir la tensión, y se ofrecieron algunas salidas, como fijar con precisión las obligaciones y derechos dentro del cuerpo. Por su parte, la inspección médica acabó interviniendo y retiró la mayor parte de las bajas. En la actualidad, sólo uno de los trece agentes mantiene su baja médica, suficientemente justificada. Para el verano fueron contratados media docena de auxiliares del cuerpo, y la crisis pareció cerrada momentáneamente. Una de las viejas aspiraciones de los agentes, cubrir dos plazas vacantes, fue atendida por el gobierno local y ya está abierto el plazo de matrícula en la oposición para seleccionar dos nuevos agentes. A mayores, están preparándose las bases para una oposición similar para la plaza del cabo, que quedaría cubierta antes de acabar el año. Plaza de cabo La mesa de negociación?para definir esas?bases?fue convocada para el próximo martes. La mayor parte de los policías están preocupados ante la posibilidad de que el gobierno local pretenda un concurso abierto antes que hacerlo por promoción interna. Los agentes harán presión, posiblemente con apoyo de otros trabajadores del Concello, para conseguir esa promoción interna, pero también tienen otras aspiraciones que esperan ver pronto encima de la mesa de negociación, como un complemento específico más justo y unos cuadrantes, con las condiciones de trabajo en turnos más acordes con las limitaciones de la plantilla. Los auxiliares del verano dejarán de trabajar dentro de una semana. Si la salud sigue respetando, como ocurrió en las últimas semanas, a los integrantes actuales de la plantilla, podrán esperar sin demasiados apuros la incorporación de los dos nuevos policías para mejorar un poco el trabajo y los turnos. El enfretamiento con el sargento puede pasar a la historia en cuanto estén bien marcadas las obligaciones de cada uno, y el respeto exigible en las relaciones mútuas. A mayores, pronto habrá un cabo. Hay que esperar que no aparezcan conflicto por el tipo de concurso que se fije para la convocatoria.