La nueva autovía entre Pontevedra y Vigo será alternativa a la AP-9, pero sólo para algunos recorridos. A través de Vilaboa y Redondela, la futura vía permitirá llegar al campus y al aeropuerto en veinte minutos. Asimismo complementará el tramo de la AP-9 de Vigo a Tui y servirá de enlace con la A-52. Finalmente, se espera que capte los tráficos hacia Val Miñor y los que se dirigen hacia el Oeste de Vigo por el cinturón de la ciudad olívica. Sin embargo, los desplazamientos hacia el centro de Vigo -incluidas calles como Gran Vía o Urzaiz- seguirán haciéndose de forma más rápida por la AP-9. De igual forma, será imprescindible seguir pagando para dirigirse por una vía de cuatro carriles hacia Moaña, Cangas o el futuro corredor de O Morrazo. La alternativa no es completa, pero representa un primer paso. A Fomento le queda pendiente otra de las grandes promesas electorales del PSOE: la eliminación del peaje en el puente de Rande, un asunto que lleva ya varios años sometido a debate político y ciudadano.