SIN SODA
14 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.MALABARISMOS. Eso es lo que va a tener que hacer el Concello de A Estrada para reorganizar los presupuestos de este año. En cuanto se aplique la bonificación del 37,5% en los recibos del IBI de todo el casco urbano, el Concello dejará de ingresar una cantidad estimada de 185.000 euros. Casi 31 millones de pesetas. La cifra sería ridícula hablando de economías sobradas, pero hablando de cuentas domésticas como las estradenses, 185.000 euros son casi una fortuna. Una fortuna perdida que, de una forma u otra, acabarán pagando los vecinos. O se recortan las inversiones en bienes y servicios o se suben otras tasas para compensar el desfase en los ingresos. Hay quien dice que no. Que se pueden reducir gastos suntuarios y racionalizar la plantilla del Concello. Claro que se puede. Pero también las tostadas pueden caerse por las dos caras y siempre se caen por la de la mantequilla.