Y la casa sin barrer

| O. P. ARCA |

DEZA

SIEMPRE SUCEDE lo mismo. Se varían las normas por allá arriba, y lo pagamos los de aquí abajo. En este caso, textual. La Consellería de Familia varía los baremos de ayudas para las guarderías, y los vecinos de Lalín se encuentran con que tienen que pagar más del doble por el mismo servicio, pese a que no hayan variado sus rentas. El Concello de Lalín se queda en medio, como para dar tabaco, y dice que no es cosa suya: para tener la subvención de la Xunta tiene que acatar sus normas. Y mientras, los padres firman hojas de protesta, y en algunos casos se plantean sacar a sus hijos de la guardería municipal. Con lo cual, de llegar a producirse esto, podría darse la paradoja de que Lalín pasase de tener lista de espera en estos momentos a dejar plazas vacías. Unos por otros, y la casa sin barrer. Y septiembre, a poco más de quince días.