RASTRO DE AIRE
15 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.VUELAN EN corto la palomas frente a mi ventana y vienen a distraer el sopor de verano puro y duro de mediados de julio. El 15 de julio es como un balcón desde el que se puede ver en corto y ya con cierta nitidez el mes de agosto. Se puede ver desde la posición de quien observa por la ventana como hierven las piedras y revolotean las palomas sin saber bien si es por el calor de las piedras o por ventilarse con su aleteo. El 15 de julio es un mirador también de cercanía y con nitidez para quien se entretiene en el otro lado de la ventana tirando migas a las palomas para, con su movimiento, sentir la brisa del aire desde sus alas y poder soñar con lejanías de agosto ya imposibles. Siempre están las dos caras del día a día. Todo depende del color del cristal pero también del lado del cristal que ocupe cada quién y en qué momento. Incluso, cristal y palomas pueden servir para no querer ver nada.