Un trabajo de riesgo

DEZA

AL FILO | O |

14 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

TODOS NOS tropezamos alguna vez con un accidente en la carretera y vimos el humo de un incendio forestal a lo lejos. No siempre nos acordamos de llamar al 082 para avisar del fuego o paramos si creemos que el coche volcado en el arcén lleva una eternidad allí. A veces esas llamadas pueden salvar una vida. Algo que por ejemplo ayer probablemente no le hubiera servido de mucho al camionero de ascendencia argentina y residente en A Coruña que era la primera vez que recorría la carretera Lalín-Carballiño. Un vial lleno de curvas traicioneras y en el que encontró la muerte. Cuando vemos tragedias como ésta, algo nos sacude el alma. De nada vale haber visto cien mil. Detrás de cada choque, de cada suceso, hay una historia y también la labor callada de muchos profesionales. Ayer los cuatro bomberos que excarcelaron el vehículo tuvieron trabajo extra. El rescate fue muy duro, de varias horas de ardua labor, bajo un sol de justicia. Para colmo, se produjo un escape de oxígeno que refrigeraba el agua donde iban las truchas que llevaba el camión, y otro de gasóil del depósito. Y, halá, los bomberos a echar espuma para evitar que la mezcla de ambos ingredientes diese como resultado algún tipo de postre explosivo. El accidente fue a las 13.30 y a las 21.00, los bomberos habían vuelto a la misma carretera para vigilar las maniobras de levantamiento del camión y evitar problemas en caso de nuevos escapes. Tráfico tuvo que investigar la identificación del conductor porque no encontraba sus datos en el camión siniestrado. Este fin de semana, una familia quedaba también en la casa a causa del fuego. La tragedia volvía a llamar a la puerta de la comarca.