Crónica Los escasos dos mil asistentes vibraron con las canciones más movidas, mientras el ánimo se enfriaba con las lentas
17 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l concierto de David Bustamante en Silleda tenía competencia con Los Caños en A Estrada y con fiestas en Cruces. El campo de fútbol de Outeiriño se quedó grande pero esto no fue obstáculo para que el artista cántabro se entregase desde el primer momento del concierto ante un público muy heteregóneo. A las 23 horas, hora prevista de inicio, había bullicio en el exterior del campo. Conductores intentando aparcar. Gente buscando sitio -que los había- para ver el concierto sin pasar por taquilla. Una niña diciendo a sus padres «aún hay mucho sitio». La organización dijo en días pasado que se habían vendido unas dos mil entradas. La asistencia no pasó de ahí. A las 11.20 horas comenzaron a oirse con fuerza los gritos de fans, en su mayoría mujeres, que copaban las primeras filas. «Bustamante te queremos» o «Eres el mejor». A las 23.25 horas, rodeado de bailarines, salió el cantante. Comenzó con la canción que da título a su disco y a su gira: Así soy yo . Después, más de hora y media de concierto en la que Bustamante se dirigió en varias ocasiones al público: bajó a darle un beso a una chica que lloraba, pidió a los que tenían el bar que se tomasen una copa a su salud e incluso se atrevió a cantar una parte de un tema en gallego. El artista interpretó sobre todo canciones de su segundo disco, aunque no faltaron algunas del primero, como No soy un superman . El público vibró especialmente con este tema y con otros movidos, mientras se mostraba menos participativo cuando cantaba sus piezas más lentas. Los asistentes pidieron a Bustamante que volviera a salir al escenario y cerró el concierto con el público con las manos en alto cantando Colgado en una calurosa noche.