Precaución, amigo conductor

| O. P. ARCA |

DEZA

PUES MÁS de un volantista sigue la tonada de Perlita de Huelva, aunque con mucho exceso. Ayer por la mañana, vi un par de ejemplos de dudosa utilización de los últimos inventos de seguridad vial, léase chaleco y triángulos. Cerca de la una de la tarde, un conductor se afanaba en encender su coche con una batería puenteada y luciendo un maravilloso chaleco reflectante de color naranja intenso: eso sí, se le veía bien. Unos kilómetros más tarde, furgoneta en el arcén; sobre su techo, el propietario se afanaba en coger frutos de un árbol: apoyada en la trasera, la escalera que usó para acceder a su inestable plataforma. Pero con sentidiño : unos metros antes, triángulo rojo e intermitentes de emergencia. Ya no vi más: en la subida de Oca, en plena N-525, tuve que meter primera en una caravana detrás de un camión. A 15 por hora: un lujo.