Una de chinos

| JAVIER BENITO |

DEZA

A CONTRAPELO

13 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EN ESTA vida hay que nacer con suerte o labrarla día a día. Con esfuerzo, algo de intuición y mucha picaresca. Como una larga escalera de la que vamos subiendo peldaño a peldaño. El horizonte que vemos al final puede resultar de lo más variopinto: unos la casa o el coche soñado, otros la salud perdida, y algunos la profesión anhelada. No sé si los políticos deben recorrer esa escalera o todo es cuestión de suerte innata. Vamos a pensar bien y considerar que su carrera requiere capacidades y trabajo y no tanto suerte. Algunos deben soñar con ella, sobre todo el alcalde de Silleda, que no para de acumular titulares informativos con sentencias o juicios de por medio. El pobre debe tener ya más que aprendido el peculiar lenguaje de la abogacía. Otros, como el de Lalín, se codean con los altos cargos del país e incluso con los de China. Igual hasta busca con ellos algún municipio para hermanarse.