Patrullas con sólo un poli

PEDRO BERMÚDEZ

DEZA

EL CRISOL | O |

03 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

AHORA que empieza a conocerse la crisis de salud que viven los agentes de la policía municipal de A Estrada, empezamos también a comprender porqué la grúa atrapó más de una decena de coches cada semana, y porqué reina la anarquía en el control de ruidos de los pubes de la movida noctura de los sábados. Hay vecinos a los que les da igual la hora a la que puedan cerrar esos locales. Es más, si pudieran pronunciarse igual nos sorprenden con un «cuanto más tarde mejor, mi mujer se irá a la cama de todas formas a las doce, y un sábado tarda siete días en repetirse». Pero tenemos a otros vecinos que no tragan eso del ruido que sale a la una de la madrugada de algún local de la calle Serafín Pazo, a un volumen que casi permite bailar en la estación de autobuses la canción que pone el DJ. Esas patrullas, con un único agente, que están cuidando de la seguridad ciudadana, eso sí sólo de día, resultan más que peligrosas. No exagero, porque el poli puede estar regulando el tráfico en una esquina, y la vigilancia en el resto del municipio queda en manos de Dios, y a éste no le gusta intervenir. Una persona perjudicada en su bolsillo por tanta baja sanitaria de los agentes locales del orden indicaba hace unos días que existe una huelga encubierta. Creo que se equivoca, porque un puesto de trabajo, por mucho que sea del funcionariado, siempre se puede perder si a alguno de esos inspectores -que no existen en la práctica- les da por sacarle el polvo a la carpeta de trabajo y salir un rato a la calle. No puede haber?huelga encubierta, con seis médicos firmando seis enfermedades; y porque los polis no quieren subidas salariales que les puedan negar a otros.