La Guardia Civil busca a un hombre de unos 30 años y origen portugués como presunto autor El propietario fue golpeado con un cenicero en la cabeza cuando salía de limpiar los baños
14 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l dueño del bar El Emigrante, V.C., ubicado en las Galerías Colón de Lalín, se repone de la paliza que le propinió un cliente. Los hechos sucedieron a la una y media de la madrugada de ayer. El propietario entró a limpiar los baños y cuando salió le esperaba un hombre, de unos 30 años, de origen portugués, que al parecer le propinó un primer golpe con un cenicero en la parte de atrás de la cabeza y luego varios golpes y patadas. Ayer la hija del propietario comentaba que su padre había visto al hombre en unas tres o cuatro ocasiones en el bar, pero no lo conocía y que estaba seguro de que iba a por él e iba con la intención de matarlo. El presunto agresor se llevó el dinero de la caja y huyó. Las heridas le provocaron varios cortes, contusiones múltiples en todo el cuerpo y una fractura en el tabique nasal y otra en un ojo. A la hora en la que ocurrieron los hechos sólo se encontraban en el bar V.C. y el supuesto agresor. A esa hora la calle estaba vacía y los establecimientos de los alrededores cerrados. V.C., que dejó un reguero de sangre en las galerías, pudo llamar a la policía local. Los agentes fueron los que lo llevaron hasta el ambulatorio de Lalín desde donde fue trasladado posteriormente al hospital de Santiago de Compostela. Ayer le dieron el alta y regresó a casa. Su mujer se acercaba a primera hora de la tarde al cuartel de la Guardia Civil para interponer la correspondiente denuncia y poco después dos agente se desplazaban hasta su domicilio para tomarle declaración. La Guardia Civil inició las investigaciones en el establecimiento tomando huellas dactilares. Los empresarios de los establecimientos de las galerías expresaban ayer su preocupación por los hechos. El dueño del bar solía cerrar entre las doce y la una y media de la madrugada. Su familia cree que el agresor sabía que cerraba tarde y que a esa hora no solía haber nadie por la calle un día de semana como el de ayer y aprovechó la ocasión para robarle. Su hija comentaba ayer que tiene miedo de que el supuesto agresor regrese y vuelva a atacar a su padre, que se repone de las múltiples heridas.