CON ACENTO
13 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EN JORNADAS de reflexión y en días de elecciones como el de hoy, siempre se procura evitar informaciones con claro contenido político, para evitar siquiera mínimamente influir en la decisión que debiera hacer libremente cada elector. Pero a decir verdad, no es fácil. Porque, se mire por donde se mire, buena parte de las actividades que se desarrollan a nuestro alrededor tienen una implicación y una consecuencia política. A cada actuación se puede extraer mensaje político, en mayor o menor medida. Por eso no acabo de entender a quien dice estar al margen de la política: es como quedarse al margen de la vida. Sobre todo cuando tenemos un sistema participativo que nos permite decidir quién tomará decisiones que nos atañen los próximos cuatro años. Vale la pena llevar la papeleta y expresarnos: aunque nos equivoquemos.