Como se preveía el partido fue muy especial para Rocío Eiras. El público le demostró su cariño a lo largo de muchas fases del encuentro. La lalinense no sólo fue arropada con gritos de ánimo desde la grada sino que incluso hubo una pancarta de apoyo de sus compañeras de la Facultad de Empresariales. Sin duda alguna, la jugadora más internacional de la comarca fue la gran triunfadora de la jornada festiva vivida en el Cortizo. Entre los más de 1.000 aficionados que vibraron con la victoria de la selección española destacaban la conselleira de Familia, Voluntariado y Deporte de la Xunta de Galicia, Pilar Rojo, el alcalde de Lalín, Xosé Crespo, y el director general de Deportes de la Xunta, Ramón Lete. No se quisieron perder el espectáculo. Después del duelo, selecciones, colegiados, directivos y personalidades asistieron al tercer tiempo, ofrecida por la Federación Gallega de Rugby, en el Pazo de Bendoiro. El menú, como no podía ser de otra manera, fue el tradicional Cocido de Lalín. La ocasión lo merecía.