?l artículo ganador es una evocación de Álvaro Cunqueiro, a quien el autor conoció hace 26 años, al solicitarle su colaboración en la revista erótica Bazaar . Señala Enrique Arias que «de Cunqueiro me asombró lo vasto y diverso de sus saberes. Lo mismo conocía los textos antiguos de Lin Yutang sobre el esnobismo chino de la época Sung, por ejemplo, que citaba con documentada precisión al autor medieval Ibn Ragel». También subraya la modestia del escritor de Mondoñedo, y el descubrimiento de las dos pasiones manifiestas de Cunqueiro: «el erotismo -literario, en su caso- y la gastronomía». Señala que por ello le solicitó una serie de artículos sobre gastronomía erótica, lo que le llevó «a descubrir las virtudes afrodisíacas del marisco gallego y el valor específico de la lamprea». Concluye que «todo esto me ha venido a la memoria mientras espero dar buena cuenta de ese marisco gallego injustamente maltratado hace un año por el accidente del Prestige y por algunos agoreros que vaticinaron inútil y equivocadamente la crisis del sector. No sé qué pensaría de todo ello el bueno de Cunqueiro de estar vivo. De lo que sí estoy seguro es de que sería el primero en seguir disfrutando de la ingestión de esos productos a cuya alabanza dedicó tantas y tantas horas».