Cosas que no son el IBI

F. S. CORDÓN

DEZA

EL CRISOL | O |

28 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS ESTRADENSES ya no encontramos, desde hace cuarenta días, ningún pelo de cocineras o de matarifes en los platos diarios de las comidas, pero entre las patatas cocidas, la mermelada o la merluza a la plancha nos aparece últimamente la imagen nebulosa de algún político local lanzando mensajes preelectorales indicando que debemos votar, o no, a la formación del IBI, que debe significar, según PP y PSOE, Inocentes Boicoteadores de Impuestos, y según BNG y afectados por sobrevaloraciones, Irmáns polas Bonificacións Inevitables. Resulta que los dos bandos se ponen de acuerdo para crear una comisión de trabajo que definirá qué soluciones hay para las sobrevaloraciones. Pero llevan dos días discutiendo sobre si los afectados tendrán uno o tres representantes en la comisión o si cabe contar con un técnico externo. Creo que algunos están olvidando que eso del IBI, el Catastro y las valoraciones tiene más de Matemáticas que de Moral, y que no se trata de reunir a quince personas para que expongan algo razonable sino más bien de tener a un sabio que exponga algo irrefutable legalmente. Pero a todos nos gustaría que en la villa estradense se hablara de otra cosa que no fuera del IBI. Quizá tengamos suerte y, desde hoy, el asunto preferido en los bares y tertulias sea el de ese mercadillo nuevo de los sábados que no acaba de arrancar. Pero eso ya se sabía, sobre todo porque detrás de la iniciativa -que podría ser muy válida- se colocó ese colectivo vecinal que nunca fue ni una cosa -colectivo- ni la otra -vecinal-. Ese grupo apareció hace unos diez años. Eran seis iluminados; quedan dos, que celebraron su última asamblea hace 119 meses.