?a Oficina Municipal de Información al Consumidor de Lalín atendió el pasado año 2003 cerca de un centenar de quejas planteadas por vecinos del municipio. El servicio, que se presta desde la concejalía de Promoción Económica que dirige Ramiro Ruibal, realiza habitualmente labores de mediación que en buena parte de los casos evita finalmente la tramitación de denuncias ante el Instituto Galego de Consumo, al resolverse ya el problema desde la propia OMIC. Ramiro Ruibal valoraba ayer de forma muy positiva la labor que se realiza, señalando que «é un servicio que cada vez está utilizando máis xente. Desde aquí inténtase mediar para solucionar os problemas e queixas que plantexa a xente, e de non ser así, tramítase a denuncia ante Consumo». Ruibal señala que «apenas existen reclamacións contra o comercio local, o que penso que é unha boa mostra do nivel de satisfacción do noso comercio». Indica que la mayoría de quejas planteadas el pasado año fueron contra compañías telefónicas que operan en el municipio lalinense. En este sentido, la responsable del servicio, María Pérez, apunta que las reclamaciones contra nuevas compañías de telefonía acapararon el grueso de las quejas planteadas. Fueron una veintena las presentadas, y todas por el mismo motivo: comerciales de nuevas operadoras ofertan sus servicios, y al ser contratados, los clientes se encuentran que posteriormente tienen dos facturas. Tras mediar con la compañía tradicional, ésta les señala que les resuelve el problema, pero en realidad sólo les preasigna su código, con lo que al final acumulan facturas por unos 6 euros mensuales que no pagan y entran en una lista de morosos. La mediación resolvía pagar una media de 30 euros a estas nuevas compañías y darse de baja definitivamente. También se plantearon quejas por multipropiedad; reparaciones de vehículos, y sobre todo, coberturas de garantías en nuevos y usados; el arreglo de electrodomésticos también generó quejas en la OMIC.