Crónica | A Estrada entró en la época de la telefonía en los años veinte Las primeras dos líneas comunicaban a vecinos de la villa, Codeseda y Cereixo
18 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque no queda prácticamente nadie para contarlo, o confirmarlo del todo, estamos en fechas en las que se cumplen los ochenta años de la llegada a A Estrada de los primeros teléfonos. Nietos e hijos de algunos vecinos que tuvieron el privilegio de estrenar y usar aquellos aparatos aún pueden refrescar la memoria de unos artilugios que sorprendían a todos, y de quienes los instalaron en sus casas. Un abogado y un taxista Los dos primeros teléfonos llegaron a principios de los años veinte, época del charlestón y de inventos. Benjamín Lois, un abogado con casa en As Quintas (Codeseda), adquirió un aparato para comunicarse con un procurador que vivía en la villa, Jesús Durán Taboada, tío de un alcalde posterior. Querían el nuevo invento para uso entre ellos dos, y asuntos profesionales. Instalaron un cable que unía sus domicilios y que se sujetaba en unos postes de madera no muy altos y finos que se colocaban por toda la carretera hasta las entradas de sus casas. No cabían más llamadas que las que se hacían uno a otro. Los aparatos funcionaban a base de manivelas, y sólo valían para llamar a un solo sitio. También se instaló otro teléfono, en esos años, en las casa de un taxista de Cereixo, Manuel Nogueira. Había estado en Cuba y tenía un taller, además de un taxi. Un cable junto a la carretera, como el anterior, le comunicaba con otro aparato instalado en la casa de Serafín Brea Vila, un ferretero que vivía en el número 27 de la actual calle Calvo Sotelo; entonces era la calle Marqués de Riestra número 20, y el edificio se ha conservado igual desde entonces. Manuel y Serafín eran socios y parientes; el segundo avisaba al primero cuando tenía trabajo para él.