El terreno sigue siendo de la parroquia cerdedense, según su vecinos La pugna por los límites territoriales se salda con una decisión salomónica que disgusta a Cerdedo
27 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Un ambicioso proyecto de repoblación en montes de la zona de Pedre, con inversiones millonarias, obligó hace años al Concello cerdedense a incluir, en su petición generalizada de una delimitación precisa de su municipio y de las??fronteras con concellos limítrofes, el viejo litigio que enfrentaba a dicha parroquia con vecinos de Sacos (Cotobade). Ambas partes se disputan desde hace décadas una franja de terreno de monte comunal de casi 160 hectáreas. Ayer, la Xunta aprobó un decreto que da la razón a la postura de Cotobade, por lo que esa superficie, de los montes Abelera y Darriba, pasa a formar parte de este municipio, aunque no queda claro si perteneciendo a la parroquia de Pedre o a la de Sacos. El decreto señala que se considera válido el límite fijado en 1939 y que figura en los mapas del Instituto Geográfico Nacional. El Concello de Cerdedo basó sus argumentos en una delimitación territorial, entre municipios, del año 1881. Pero el decreto, tras dar la razón a Cotobade incluyendo el terreno en su municipio, precisa también que «una parroquia, como elemento singular de organización territorial gallega, no necesariamente tiene que coincidir con los límites concretos de un término municipal». Aunque esa frase puede entenderse en sentido contrario, en Pedre están seguro que significa que «terrenos de esta parroquia pueden estar en otro municipio», y aluden al hecho de que la superficie fue siempre utilizada por vecinos de la parroquia cerdedense, realizando plantaciones forestales y, antes, contando con casas y cierres para animales». Se entiende por ello que la Xunta decreta que la superficie es del municipio de Cotobade, pero también de la parroquia de Pedre. Chapuza Pero los vecinos de Pedre más críticos van más lejos. Señalan que hay una reciente resolución de Instituto Geográfico incluyendo al terreno en Pedre y en Cerdedo. «La Xunta debió enviar a la zona -dijeron- a un técnico despistado, sin conocer esa resolución. Y así han podido llegar presiones políticas o de otro tipo, para que la Xunta acuerde ahora esta chapuza».