La ronda urbana en torno a Pontevedra nunca existió oficialmente, ni siquiera en planos oficiales del Ayuntamiento, pese a que era la más deseada por su responsable de Urbanismo y por el gobierno local de la ciudad. ¿Por qué la ronda no pasó nunca del reino de las ideas al plano oficial? Según las explicaciones oficiales del Ayuntamiento, la maquinaria municipal no está en condiciones de aportar un trazado técnico que, además, tiene un elevado coste. Pero el Concello ni siquiera llegó a poner en un papel los posibles pasillos para la ronda urbana. Desde el PP se asegura que el gobierno local no quería cargar con el desgaste que conllevaría definir un posible recorrido. Otras fuentes apuntan que el BNG no quería significarse por una opción en aras de alcanzar un consenso. Esto no impide que se conozcan extraoficialmente algunos apuntes sobre la ronda que querría el Concello: Alejada de O Pino. Responsables municipales creen que O Pino está saturado y temen que la futura ronda o circunvalación crease un efecto barrera en el crecimiento urbano. Para eso querrían ver desviada hacia el sur (hacia Salcedo) la autovía que va de O Pino a la carretera de Marín y que conectaría con la futura ronda en un punto no especificado. San Amaro. El Concello cree que existen pasillos por la zona de San Amaro (proximidades del cementerio) para pasar la ronda sin subirla a A Barcia. Mourente. Se desconoce por dónde puede ir. Todo apunta que por debajo de Montecelo, pero no hay confirmación. Campañó-Alba. El Concello quiere que la ronda empate con el periférico de Poio y la A-9 por lo que el nudo previsto por Fomento tendría que cambiarse más al norte. Características. Adaptada al terreno y abierta en rotondas.