El colegiado optó por el aplazamiento al comprobar que el campo de Rioseco era una piscina Andrés Gómez, presidente local, cree que el partido se puede jugar entre semana o en Navidad
15 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El Lalín no pudo confirmar en la tarde de ayer las buenas maneras apuntadas frente al Ponte Ourense. Y no lo hizo porque el temporal de lluvia que azotó Galicia convirtió al rectángulo de Rioseco en una piscina. El colegiado esperó quince minutos por una tregua que no llegó y no tuvo más remedio que decretar la suspensión del encuentro. «Queríamos jugar porque se habían visto campos peores e incluso hicimos el calendamiento. Sin embargo, a diez minutos del inicio cayó una tromba y, cuando estábamos esperando a ver si paraba, volvió a llover fuerte. El balón no corría y el árbitro que ya tenía sus dudas decidió la suspensión», manifiesta José Luis Mosquera. Poco después del aplazamiento, el presidente del cuadro local ya apuntaba en la Radio Galega la posible fecha de disputa del duelo. «Temos que poñernos dacordo para fixar unha data, pero o idóneo sería xogar no parón navideño. De tódolos xeitos, tamén se pode situar un día de semana e mesmo de noite porque o noso campo conta con iluminación moi boa», explica Andrés Gómez. Al respecto Mosquera comenta que «si no hay un parón no nos quedará más remedio que ponerlo por la semana».