RASTRO DE AIRE
10 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LOS PRODUCTORES de porcino de Silleda apostaron por cumplir la ley. Literalmente. Hablamos de materia sanitaria existente o de reciente puesta en el mercado de obligado cumplimiento. Parece elemental pero no lo es. Dec¡dir cumplir la ley desde la masa social significa asumir otro capítulo como el de expulsar del colectivo a quien no cumpla. Los socios aprueban cumplir la ley y también ser expulsados si no. Tiene claro lo que están haciendo y la dureza de cumplir drásticamente. Sobre la mesa ponen un reto a la Administración: Nosostros sí pero todos los demás, también. Y, de eso, debe ocuparse quien administra justicia y subvenciones. Mantener granjas sanitariamente defendidas de enfermedades como la de Aujerszky es costoso. Si no lo hacen todas las explotaciones, el esfuerzo servirá para poco. Por eso la Administración debe ser implacable y exigir a todos que imiten a Silleda.