Una banda profesional desvalija en pocos minutos una joyería de Lalín

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

La alarma del establecimiento sonó pero nadie consiguió ver a los ladrones Los cacos no dejaron huellas, rompieron la verja con una rebarbadora y sacaron la cerradura

06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? las tres y cinco de la madrugada saltaba la alarma en la joyería Sara, en el número 7 de la Avenida Luis González Taboada, uno de los lugares más céntricos de la villa. Unos minutos después se presentaban en el establecimiento los agentes de la Guardia Civil y el propietario de la tienda, Santiago Fernández. Al llegar se encontraron con un boquete en el cierre metálico que había sido cortado limpiamente con maquinaria especializada y la cerradura extraída, de la que aún colgaban tres tornillos. En poco tiempo, los ladrones pudieron hacerse con un cuantioso botín valorado en miles de euros que el propietario del local aún no cuantificó. Los cacos se llevaron numerosos relojes de oro, alianzas y diversas joyas de oro y brillantes. Como decía Santiago Fernández, «las piezas más representativas y valiosas del establecimiento». Una actuación que parece obra de una banda, bien equipada y profesional, que actuó limpia y rápidamente y que al parecer tampoco dejó huellas. Un modus operandi que emplean algunas bandas de kosovares que operan en toda España. Ayer, el propietario esperaba la llegada del perito del seguro para valorar los daños y el botín.