?illeda y Vila de Cruces son los municipios dezanos que ofrecen unas peores cifras en cuanto a la recogida selectiva se refiere. En el caso cruceño, el porcentaje de impropios se dispara en ocasiones hasta el 85%, lo que ya motivó alguna reunión del regidor con el conselleiro para tratar la cuestión. A Jesús Otero no le encajan unas cifras tan elevadas de rechazo, máxime cuando Vila de Cruces fue uno de los municipios pilotos para la recogida selectiva de basuras, y sus vecinos fueron los primeros en disponer de ecocubos con tres compartimentos. Silleda, con el 78,5% Por su parte, en el caso de Silleda las cifras son también considerablemente abultadas. El porcentaje de impropios se eleva hasta el 78,5%: el resultado es que sólo percibe de Sogama un 5% del precio fijado para los residuos de la bolsa amarilla. Los elementos propios de la bolsa amarilla son los plásticos, latas y bricks. Entre los impropios más comunes, figuran el vidrio así como papel y cartón -que tienen contenedores específicos- así como residuos orgánicos. Una mayor distribución de estos contenedores de vidrio y cartón podría incidir en la mejora de la selección que se hace en la bolsa amarilla: junto a una mejor conservación del medio, ayudando a reciclar, generaría más ingresos.