Técnicos intermitentes

DEZA

EL CRISOL | O |

29 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

A LOS POLÍTICOS les gusta apoyarse en los técnicos. Al menos, mientras sus informes sean favorables. Siempre queda mucho mejor el refrendo técnico que ampare o justifique una jugada política que presentarse con el único aval de la palabra. Porque, para desgracia de todos, la palabra de un político no va precisamente a misa. Así que nada plancha más que informes que respalden la tesis propia. En el pleno del martes en Lalín, el BNG suscitó un debate sobre la legalidad de una alegación conjunta de PP y PSOE a la nueva ordenanza del IBI. Una alegación, dicho sea de paso, que es completamente positiva para la ciudadanía: bonificar a las familias numerosas, dentro de unos límites de valor catastral, está más que justificado. Otra cosa es que el BNG, en sus trifulcas políticas con el PSOE y con el PP, se sintiese excluido a la hora de consensuar una alegación, y decidiese reventar la de sus rivales en el pleno. Y la reventó: tiró de bases de régimen local y pidió la intervención del secretario general de la corporación. Y éste dio la razón al BNG. Su informe, que era conocido por miembros del gobierno local, señalaba claramente que la alegación estaba mal planteada. Sería una nimiedad legal, pero estamos en lo de siempre: si en una democracia de fondos cada día más oscuros, no se cuidan ya ni las formas, ¿qué nos queda?. La reacción que tuvieron PP y PSOE no es de recibo: cuestionaron continuamente la tesis del secretario. ¿Por qué? Porque les era contraria. Porque aquí -BNG incluido- todos quieren técnicos intermitentes: que hablen sólo cuando sea a su favor. Y si no es así, se busca a otro. Aunque bueno es recordar que la firma buena, la que vale , es la del secretario municipal.