EL CRISOL | O |
21 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA REACCIÓN de los promotores de la construcción en A Estrada, ante la postura del gobierno local y de la oposición de suspender la concesión de licencias al menos hasta la aprobación inicial del PXOM, parece lógica y asumible por todos, incluso por los políticos. Al fin y al cabo, si esa restricción puede suponer que no habrá más licencias de obras durante un año o algo más, ese plan general de urbanismo les va a resultar ?mucho más caro a ellos que?al??resto?de?los estradenses, aunque otros sectores afines y que viven de la construcción se verán igualmente afectados. Independientemente de la reacción de los constructores y de que sea, o no, recomendable anular ahora la concesión de licencias, y mantener la cuarentena hasta la aprobación definitiva del PXOM, sorprende un tanto que la asociación de mueblistas se mueva en el mismo sentido que los promotores de la construcción. Unos y otros están en la ACE, la patronal, y no puede sorprender que unos quieran defender los intereses de los otros, y viceversa. Incluso no debe sorprender que el colectivo de comerciantes de la villa entre en la misma polémica, como ya se está anunciando. Los técnicos, los juristas y los expertos que asesoran a la comisión de Urbanismo son los que recomiendan que no se conceda licencias. Ahora se apunta que, quizá después de la aprobación inicial del PXOM, sí se podrían dar algunos permisos. Eso no sería antes de las navidades. Después llegarían las alegaciones, y alguna bien planteada y lógica podría cambiar el ordenamiento urbanístico que se fijara en alguna zona en la que el Concello pudiera dar una licencia después de la aprobación inicial.