La voluntad

| JAVIER BENITO |

DEZA

A CONTRAPELO

12 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

DESDE SIEMPRE hay personas que requieren el apoyo económico de quienes más tienen. Pedir la voluntad por las calles, en especial de las grandes ciudades, resulta algo habitual. Nuestros ojos ya no suelen reaccionar con pena hacia quienes más lo necesitan. Pero hay quienes intentan basarse en esa voluntad para obtener pingues beneficios. En las carreteras de la zona están actuando estos días personas que juegan con esa vena sensible del ser humano. Pero transforman la petición de ayuda en un acto calificable de timo, pero aderezado además con temeridad. Personas del Este paran a vehículos en plena carretera, jugándose su integridad y la de los ocupantes de los coches, para pedir dinero a cambio de joyas. Seguro que no es oro todo lo que reluce, pero así buscan sacar dinero. Y si no les compran, al menos una limosna. Debería meterse mano en el asunto por el riesgo. Y por el timo.