Entrevista | María Pérez Padrón
01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.María Pérez Padrón conoce de cerca los conflictos de las separaciones, tanto por su propia experiencia personal como por su profesión de letrada, ya que pertenece a la asociación estatal de abogados especialistas en Derecho de Familia. Natural de Vilagarcía, volvió de Madrid a su tierra natal hace ocho años con sus dos hijos después de separarse de su marido. -Partió de un grupo de mujeres con el mismo problema. Yo llegué de Madrid y ya estaba en contacto con la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas, y por mi profesión se puso en contacto mucha gente conmigo, de O Grove y de otras zonas. Fuimos conscientes de que había interés en toda la comarca por conocerse, unirse y compartir los problemas, porque la experiencia de una persona puede ayudar mucho a las demás. De todas formas los objetivos de la asociación no está aún fijados, están abiertos a lo que se decida en la reunión, para que cada uno pueda dar su parecer. -¿Cuáles son las problemas principales a los que se enfrenta una mujer cuando hace aguas su matrimonio? -Los problemas ya empiezan antes de la separación, porque los momentos previos son los más difíciles. Te encuentras en una situación que ves como un fracaso, cuando luego lo ves como una etapa más de la vida. Hay mucha necesidad de apoyo psicológico, porque supone un cambio de vida, te crea inseguridad, te enfrentas a la soledad, la incertidumbre ante el proceso judicial, los hijos, los problemas económicos, que no es lo mismo una casa con dos sueldos que el hecho de que tenga que tirar cada uno con lo suyo. No es igual unir que separar. Y si hay hijos hay que seguir manteniendo una relación, porque se rompe el matrimonio, pero no debe romperse la familia. Es el padre de tus hijos y ese lazo tiene que seguir existiendo, y no siempre las relaciones son tan buenas y civilizadas como se debiera. Pueden acabar como buenos amigos o pueden agudizar los problemas que ya tenían. -Es de suponer que muchas mujeres tampoco sabrán cómo tienen que afrontar esa nueva etapa en su vida. -Sí, también se demanda mucha información por todos los trámites administrativos y judiciales a los que tienen que enfrentarse. -También hay hombres separados con sus propios problemas. ¿Podrán entrar en la asociación? -Como ya dije, los objetivos de la asociación están por fijar, lo haremos una vez que mantengamos las primeras reuniones. Es verdad que los hombres se enfrentan también a muchos problemas nuevos para ellos. Por eso lo que queremos es que se haga pública la iniciativa y que participe todo el que quiera. Luego ya se decidirá si se abre también la asociación a los hombres.