CON ACENTO
25 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.VUELVEN LOS turistas de la zona, los que se habían escapado este mes. Porque alguno se ha quejado del agravio comparativo entre las postales turísticas y sus fotos veraniegas. Y explica que, si bien es cierto que los encuadres no cuadran -esto es, o faltan cabezas o cortan piernas, por no volver a las cúpulas- no es por su impericia, sino que la culpa es de los objetivos de sus cámaras. Y ahí comienzan a relatar una serie de desventuras, con tanto tecnicismo, que uno acaba por preguntarse si el intrépido turista que tiene enfrente -ya con las canillas tapadas luego de una quincena en bermudas- no será en realidad un freelance de Magnum camuflado, que para disimular saca movida cuanto foto muestra. Hasta que el interfecto tira de álbum de nuevo: entonces, mejor frenarle con las postales que él mismo envió. Sin agravios.