«Este señor vale como abogado»

La Voz

DEZA

?ada, que no doy de cura, y mucho menos de obispo. Y yo que soñaba con ser algo en una película en la que sale Elsa Pataky... Trato de marcar la barriga, pero no cuela. El director de la selección tiene las cosas muy claras. Me explica que en Santiago se rodará durante tres días, a partir del próximo lunes, el juicio al que fue sometido el lobishome de Allariz en 1852. El escenario será la Facultade de Xeografía e Historia. «Estamos buscando todo tipo de gente, desde nobles a obispos, abogados y gente llana del pueblo». «¿Y qué pinta tiene que tener un obispo?», le pregunto. «Debe estar bien surtido, tú eres muy joven para obispo, tampoco das para cura». En una manifestación me confundieron con un policía. ¿Guardia quizás? Nada, no doy. Sin embargo, al psicólogo Carlos Gayoso, que también viene a la selección, lo colocan más rápido. «Este señor tiene rasgos finos, lo podríamos poner de abogado, secretario de juzgado, de noble incluso, también de doctor», dice el director. Nada, que me voy a quedar sin compartir cartel con la Pataky. Pero no está todo perdido. A punto de reconocer mi fracaso en el mundo del cine, el seleccionador me dice: «Darías el perfil de universitario, pero tienes un problema con el pelo, no es de la época (voy pelado). También podrías venir como preso, necesitamos uno». Y aunque no he podido ser obispo ni noble, ni siquiera abogado, salgo de la sala sonriente, después de que la chica que lleva el control haya anotado en mi ficha: «Preso». ¡Qué grande es el cine!