CON ACENTO
05 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EN AGOSTO, dos cuestiones andan siempre a vueltas en Bandeira: la Festa da Empanada y la N-525. Desde hace años, siempre existían dudas hasta última hora para saber si Tráfico permitía cerrar al ídem la carretera nacional. El año pasado, orden tajante y dudas despejadas: la N-525 permaneció abierta, y desde la Jefatura Provincial de Tráfico se dejó claro que de ahora en adelante siempre sería así. Y así sería, de no ser por el milagro de Arsenio Fernández de Mesa. Al delegado del Gobierno se dirigió el alcalde Fernández, y hete aquí que la N-525 podrá volver a cerrarse este año: dicho sea de paso, cuestión que parece lógica cuando existe un desvío bastante razonable a escasos metros. La única pena, que el cierre de la N-525 no se anunciase en rueda de prensa, y con mapa: al menos, esa sí que le habría salido bien.