El absentismo de los diputados no podrá encontrar disculpa económica en la institución provincial. La Diputación va a plantear un sistema de retribuciones que supone 464 euros por pleno (77.203 pesetas de las de antes) y 186 euros por cada reunión de comisión (30.947 pesetas), además de 93 euros por asistencia a cada una de las convocatorias de varios patronatos de instituciones que dependen del organismo provincial (15.473 pesetas). Tras el rechazo a la subida de retribuciones en Pontevedra -un 63% de los ciudadanos aseguran que no están justificadas de ninguna manera- los políticos se han puesto en guardia en todo lo que atañe a sus salarios. Congelación y premio De ahí que el gobierno provincial insistiese ayer en que, al menos de momento, estas cantidades son las mismas que las que estaban fijadas en la anterior corporación presidida por Manuel Abeledo. «Non se modifica nada», señaló el presidente de la institución, Rafael Louzán. Desde el BNG, sin embargo, no se ven las cosas igual y se subraya que los sueldos pueden ser revisados a finales de año cuando se aprueben los presupuestos. «Queren aparecer -asegura Mosquera, portavoz nacionalista- como uns santos e uns campeóns: non se sube nada e ninguén cobra nada. Hai que recoñecerlles que son hábiles». El dirigente nacionalista subraya que la Diputación se plantea como un complemento para los sueldos de los alcaldes del PP. Estos regidores consiguen aparecer en sus respectivas localidades, según la tesis del BNG, con sueldos inferiores a 1.800 euros (300.000 pesetas) que luego superan ampliamente con el complemento de la Diputación Provincial.