RASTRO DE AIRE
18 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CUANDO TOCA la campana para entrar en misa ya es tarde para quien hizo el remolón en casa hasta ese momento. Recuerdo escuchar en mi juventud aquello de «corre que no llegas». Somos así. La gente somos de reacción lenta y, claro, luego llegan las prisas. Ocurre con el PAC en Agolada y Rodeiro. Cuando toca la campana, desplazarse, se despiertan todos los estamentos sociopoliticos. Casi parece que fue una novedad algo ya anunciado. Ahora empiezan las prisas y la confusión. Deprisa deprisa, la oposición. Contranatura, los alcaldes. Bien armado, se defiende el Sergas. El PAC físicamente, en Lalín. Y, los usuarios, corriendo hacia donde toca la campana, tarde, y mirando de reojo a las urgencias de Lalín a donde están destinados. Me da la impresión, como en el caso de Cruces en su día con Silleda, que ya tocó la campana.